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viernes, 11 de agosto de 2017

La mamá más mala del mundo!!!




Necesitamos mas "mamás de las malas"...por favor!!!!

¿Acaso tu mamá fue mala contigo?
¡Porque te puedo asegurar que la mía lo era…! Es más… ¡Yo tuve la madre más malvada de todas!
Mientras que otros niños comían dulces en el desayuno, nosotros teníamos que comer cereal, huevos y leche. Mientras que otros niños llevaban una gaseosa y un alfajor para el recreo, nosotros llevábamos sándwiches caseros. (Ya te imaginarás que la comida que nos preparaba mi madre era totalmente diferente a la que comían otros niños). Mi madre insistía en saber dónde estábamos a todas horas. Se diría que éramos prisioneros. Ella tenía que saber quiénes eran nuestros amigos y qué era lo que hacíamos cuando estábamos con ellos. Además insistía en que si decíamos que íbamos a estar fuera una hora, teníamos que regresar a la casa en una hora o menos. Aunque a mí y a mis hermanos nos avergonzaba admitirlo, nuestra madre violaba la Ley del Trabajo de Menores y nos hacía lavar los platos, tender las camas, aprender a cocinar, barrer el piso, lavar nuestra ropa, tirar la basura y todo tipo de trabajos inhumanos. Es más, todos los hermanos pensábamos que se pasaba las noches en vela, inventando nuevas cosas que nos iba a obligar a hacer al día siguiente.
Siempre nos molestaba con que teníamos que decir siempre la verdad. Es más, creo que cuando éramos adolescentes era capaz de leer nuestra mente. ¡Y después las cosas se pusieron peores! Mi madre nunca permitió que nuestros amigos sencillamente tocaran la bocina del coche cuando estaban frente a la casa para que saliéramos. ¡¡No!! ¡Tenían que entrar a casa para que ella pudiera conocerlos…! Mientras que todos mis conocidos podían salir con sus “amigas” y “amigos” desde los 12 o 13 años; nosotros teníamos que esperar hasta haber cumplido los 16 años. Es triste decirlo; pero por culpa de nuestra madre perdimos muchísimas experiencias que otros jóvenes normales pueden vivir… A ninguno de nosotros nos sorprendieron robando algo en el almacén, o dañando propiedad ajena; es más, ni siquiera nos arrestaron por algún crimen menor. Eso fue culpa de mi madre.
Y ahora que ya no vivimos con mamá, todos nosotros somos adultos honestos y responsables. Y (tengo que reconocerlo) todos estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para ser malos con nuestros hijos, tal y como mamá lo fue con nosotros.
A decir verdad; creo que eso es lo que está mal con el mundo…
...YA NO HAY SUFICIENTES MALAS MADRES …

domingo, 11 de septiembre de 2016

Darth Vader Vs Mamá ??

Cuando tu #Mama le da #Clases a #DarthVader 
#LightSaber #Mom #SableDeLuz 
#StarWars



viernes, 27 de mayo de 2016

Finalmente lo entiendo, mamá. Te extraño

Finalmente lo entiendo, mamá. Te extraño.Marc Mero, alcanzó la gloria como campeón de lucha libre en los estados unidos, fue encontrado 3 veces con sobredosis de drogas. Habla y hace un homenaje muy emotivo a su madre. Actualmente dirige una agrupación (www.thinkpoz.org ) motivando, especialmente a jóvenes, a tomar buenas decisiones.


viernes, 4 de marzo de 2016

DENUNCIO

DENUNCIO….

DENUNCIO, lo hago directa y fríamente, porque por fin puedo enfrentarme a esta palabra…hoy yo te denuncio, y aunque no sea frente a un juez lo hago frente a mi propio mundo, lo hago libremente, lo hago sacando por fin de lo mas profundo de mi el miedo que en ese momento no me dejo hacerlo como la “ley” te propone que lo hagas!
Hoy te denuncio, a ti que me dijiste desde el primer día que las mujeres no eran “de fiar”, que me contaste mentiras de tus ex como seguramente ahora cuentas mías, que me dijiste un mes después que si me ponía una mini era una puta y unos meses más allá que yo no era una mujer “digna” porque me había divorciado más de una vez.
Te denuncio a ti sin miedo, porque me golpeaste suavemente al principio y terriblemente fuerte después (tantas veces), tratando de que crea que era mi culpa porque me reía mas de la cuenta o porque alguien había puesto un like inesperado en alguna foto mía (que tu posteaste), o por bailar como nadie antes había bailado contigo, o por vestirme como amabas que me vista.
A ti, que me dijiste que si no caminaba mirando al suelo o si me ponía el pantalón que tu considerabas sexy era porque estaba buscando “moverle el culo a alguien” y buscando “sentirme deseada”.
A ti….que me prohibiste hablar mucho o dar una charla en publico o ir a la piscina sola o ponerme una polera “medio trasparente” o viajar por trabajo o querer crecer profesionalmente, porque la biblia dice q la mujer debe “sujetarse” al hombre.
Hoy denuncio que destruiste mi amor propio, mi tranquilidad, mi paz, mi alma y casi mi vida tratando de que yo viva por y para ti, tratando de convertirme en una marioneta de tus deseos, tratando de hacerme creer que si no actuaba como tú creías que era correcto yo era una mala mujer y que no iba a lograr nunca más en mi vida (porque no lo merecía) que alguien me ame o me busque para nada mas que para tener placer conmigo.
Hoy te denuncio ante el mundo, ante Dios, ante la sociedad, por haberme dicho que me amabas y tratar de cambiarme todos los días, por haber dejado que te mantenga y pague hasta tu comida creyendo que las parejas hacen eso por los que aman, por ser mal agradecido y decir que lo que te daba no valía nada, por buscar siempre en lo material lo que nunca pudiste obtener en lo emocional.
Te denuncio a ti, que después de ahorcarme por largos minutos mientras me insultabas a mi y a mi madre (a la que ni siquiera conociste), me mandaste mensajes diciendo q me extrañabas mientras invitabas a salir a muchas de mis amigas y conocidas.
Te denuncio ante mi, por haberme hecho creer a mi misma que lo que decías podía ser verdad, por haberme llenado de culpas que no eran mías, por haberte acompañado en todos los centros de rehabilitación en los que te acompañe mientras me decías que “no solo tú tenias problemas y tenias que curarte si no que yo también los tenia” y me denuncio a mi misma, por haberte creído, por haberte dejado hacer todo esto y por reaccionar tanto tiempo después y con tantos miedos y dolores que cargar por eso.
Hoy te denuncio ante el mundo, por ser lo peor que me pasó cuando te conocí y te permití quedarte en mi vida y lo mejor que me va a pasar al haber entendido que tu violencia (de todos los tipos) me llevará a cumplir mi propósito en la vida….
Hoy te denuncio, porque ya no te tengo miedo, porque ya no me importan las historias que inventes sobre mi, porque ya no creo en tus mentiras y en las llamadas de tu familia para intimidarme, porque ya no me importa si esto te hace bien o mal a ti.
Te denuncio, porque hoy sé q la única culpa que tengo de que esto haya pasado es la de haberte perdonado tantas veces, porque no necesito ese dolor aquí adentro, pero sobre todo porque tengo que evitar que alguien más pase por esto, porque si sólo a una mujer le llega este mensaje, se ve a si misma en esa situación y reacciona, entonces habré dado el primer paso del resto del camino q voy a seguir….
Fuente original: 
https://miblogplp.wordpress.com/2016/03/03/denuncio/

lunes, 11 de enero de 2016

Un contrato por un iPhone

Janell Burley Hofmann es una madre americana de cinco hijos (Gregory de 13 años, Brendan 10, Ella 8, Lily 6 y Cassidy 5). Ella es escritora y conduce un movimiento que pretende educar en el uso responsable de las nuevas tecnologías en la familia. Amante de la vida y de sus hijos, tiene un blog y es colaboradora habitual de The Huffington Post y de otros medios americanos.
En sus artículos y post, Janell expone sus reflexiones y los métodos educativos que aplica a sus propios hijos. En uno de ellos explica cómo su hijo mayor Gregory (13 años) llevaba suplicando casi un año por tener un iPhone. Consciente de que el uso de esta herramienta tecnológica exige responsabilidad y que existen unos riesgos, Janell exigió a su hijo firmar un contrato para tener su preciado iPhone. Se lo regaló por Navidad, porque se lo merecía, cuenta la madre en su blog. Pero a cambio, estas fueron las 18 reglas que Gregory tenía que cumplir, unas normas que, ella pensó, también le servirán para la vida:
1. Es mi teléfono. Yo lo compré. Yo lo pagué. Yo te lo presto. ¿A qué soy genial?
2. Yo siempre sabré la contraseña.
3. Si suena, cógelo. Di «hola». Sé educado. Coge siempre, siempre, la llamada de mamá y papá.
4. Entregará el teléfono a mamá o a papá a las 7:30 de la mañana cada día de colegio y a las 9:00 de la tarde durante el fin de semana. Estará apagado toda la noche y se volverá a encender a las 7:30 de la mañana. Si no llamarías al teléfono fijo de alguien, porque pueden responder sus padres, tampoco llames o envíes mensajes al móvil. Respeta a las otras familias como nos gusta que nos respeten a nosotros.
5. No te llevarás el iPhone al colegio. Conversa y habla con la gente y con tus amigos en persona. Los días de media jornada, las excursiones y las actividades extraescolares requerirán consideraciones especiales.
6. Si el iPhone se cae, se golpea o se estropea, tú eres el responsable. Por tanto, asumirás los costes de la sustitución o de la reparación. Para ello ahorra dinero de tu cumpleaños o realiza otros trabajos: corta el césped, haz de canguro... Si el iPhone se rompe, tendrás que estar preparado.
7. No uses el iPhone para mentir, hacer tonterías o engañar a otro ser humano. No te involucres en conversaciones que sean dañinas para los demás. Sé un buen amigo.
8. No envíes mensajes, correos electrónicos o digas nada a través del iPhone que no dirías en persona.
9. No envíes mensajes, correos electrónicos o digas a alguien algo que no le dirías en voz alta y en presencia de sus padres. Autocensúrate.
10. Nada de pornografía. Busca en la web información que compartirías abiertamente conmigo. Si tienes alguna duda sobre algo, pregunta a una persona. Preferiblemente, a tu padre o a mí.
11. Apágalo o siléncialo cuando te encuentres en lugares públicos. Especialmente en restaurantes, en el cine o mientras hablas con otro ser humano. No eres una persona maleducada, no dejes que el iPhone cambie eso.
12. No envíes ni recibas imágenes íntimas tuyas ni de otras personas. No te rías. Algún día estarás tentado de hacerlo, a pesar de tu gran inteligencia. Es arriesgado y puede arruinar tu vida de adolescente, joven y adulto. Es siempre una mala idea. El ciberespacio es más poderoso que tú. Y es difícil hacer que algo de esa magnitud desaparezca, incluyendo una mala reputación.
13. No hagas millones de fotos o vídeos. No hay necesidad de documentar todo. Vive tus experiencias. Quedarán almacenas en tu memoria para toda la eternidad.
14. A veces conviene dejar el iPhone en casa. Siéntete seguro de esa decisión. No es un ser vivo ni una ninguna extensión de tu cuerpo. Aprende a vivir sin él. Tienes que vencer el miedo a perderte algo que está ocurriendo y a estar siempre conectado.
15. Bájate música que sea nueva o clásica o diferente de la que millones de chicos como tú escuchan, que es siempre lo mismo. Tu generación tiene un acceso a la música mayor que cualquier otra de la historia. Aprovécha ese don. Expande tus horizontes.
16.De vez en cuando puedes jugar a juegos de palabras, puzzles y rompecabezas.
17. Mantén tus ojos abiertos. Observa el mundo que te rodea. Mira por la ventana. Escucha a los pájaros. Date un paseo. Habla con un desconocido. Pregúntate sin es necesario buscar en Google.
18. Meterás la pata. Te quitaré el teléfono. Nos sentaremos y hablaremos sobre ello. Volveremos a empezar. Tú y yo siempre estamos aprendiendo. Somos un equipo. Estamos juntos en esto.

El resultado

Un año después, Janell escribió un nuevo artículo en The Huffingon Post reconociendo que el contrato funcionaba, aunque no había sido fácil. Como ella esperaba, le tuvo que quitar el teléfono y comenzar de nuevo. Pero los resultados han sido positivos: ella ha aprendido, gracias a su hijo, sobre nuevas aplicaciones y redes sociales. Aunque no es lo más importante: La familia se ha convertido en usuarios responsables de la tecnología. Dice Janell «todos tratamos de mantener los ojos abiertos. Ver cómo el mundo pasa a nuestro alrededor. Nuestras normas tecnológicas no solo se aplican al iPhone, también a la vida».
Janell da una conclusión final, que parece animar a otros familias. «La tecnología es una hermosa herramienta, emocionante, de nuestro mundo. Deja que sea divetido, que sea una herramienta social, creativa y expansiva. Gregory sabe que nunca podrá sustituir la lectura de un libro o un café con un amigo o un paseo por el bosque, pero ambas cosas puede coexistir».
Ahora Janell, se enfrenta a un segundo capítulo en esta historia: su hija ya le está pidiendo su contrato. «¡Bueno, eso no lo vi venir! —dice en el post— ¡Pero me lo llevo!».

sábado, 9 de enero de 2016

CARTA DE UNA HIJA

CARTA DE UNA HIJA
Fui a la fiesta y me acordé de lo que me dijiste. Me pediste que no bebiera alcohol. Por eso, bebí una Sprite. Sentí orgullo de mí misma, tal como me dijiste que sentiría.
Me dijiste que no debería beber y conducir, al contrario de lo que algunos amigos me dijeron. Hice una elección saludable y tu consejo fue correcto, como todos los que me das siempre.
Cuando la fiesta finalmente se acabó, la gente empezó a conducir sin estar en condiciones de hacerlo. Fui hasta mi auto con la certeza de que volvería a casa en paz.
Nunca me imaginé lo que me esperaba, mamá. Ahora estoy tirada en la calle y oigo a un policía decir: "El chico que provocó este accidente iba borracho".
Mamá, su voz parece tan distante. Mi sangre está derramada por todos lados y estoy intentando con todas mis fuerzas no llorar.
Puedo oír a los médicos decir: "Esta chica va a morir". Tengo la certeza de que el joven, que manejaba a toda velocidad, decidió beber y conducir; y ahora yo tengo que morir.
Por qué las personas hacen esto, mamá? Sabiendo que esto va a arruinar muchas vidas. El dolor me está cortando como un centenar de cuchillos afilados.
Dile a mi hermana que no llore; dile a papá que sea fuerte. Y, cuando vaya al cielo, estaré velando por todos ustedes.
Alguien debería haberle enseñado a aquel chico que está mal beber y conducir.
Tal vez si sus padres se lo hubieran dicho, yo ahora no estaría muriendo.
Mi respiración se está debilitando, cada vez más. Mamá, estos son mis últimos momentos y me siento tan desesperada.
Me gustaría que me pudieras abrazar mamá, mientras estoy tirada aquí muriendo. Me gustaría poder decirte lo mucho que te quiero, mamá. Por eso.. Te quiero... y... adiós..."
(Estas palabras fueron escritas por un reportero que presenció este accidente. La joven, mientras moría, iba diciendo estas palabras y el periodista anotaba... muy abrumado. Este periodista empezó esta campaña